miércoles, 8 de septiembre de 2010

Lo-que-no-está-ahí

Pensemos en las cosas que no existen. Tenemos cierta noción de que no existen. No quiero enredar inútilmente, pero chocamos con el hecho de que estamos hablando de ellas, es decir, de alguna manera están existiendo. Quisiera decir, referido a ello como algo mas real, y no sé realmente si podemos señalar eso como mas real que lo otro. Entonces especifiquemos.

Si yo digo que Truman existió en la realidad, así como lo manifiesta la película, y con todas sus características, entonces estaría mintiendo. Pero es real en cuanto palabra, lenguaje, concepto; construcción lingüística. Entonces se da en algunas ocasiones, que existen estas construcciones, atribuíbles a la imaginacion humana, y se podría filosofar sobre qué es lo que está proyectando implícitamente. Es decir que relación habría por ejemplo entre el deseo oculto, inconsciente, y aquello que se esta construyendo, imaginando. Y podremos hacer entonces un interesante juego entre relacionar características de la invención, con características de las sociedades estadounidense y la imperancia de un paradigma determinado. Podremos por ejemplo encontrar rasgos propios de nuestras carencias, de nuestras sobras, de cómo logramos aislar masivamente las mismas ideas, y levantar a otras a un nivel tal que construcciones imaginarias parecieran materializarse en la realidad. Es decir, la sociedad se esfuerza por hacer aparecer todas las pruebas (proofs, Ginzburg) que componen o que debieran finalmente componer al objeto en la realidad, de una manera y con rasgos kantianos. Es decir la suma de pruebas que verifican que tal construccion imaginaria, ha perdido su condición de tal para materializarse a una realidad o espacio diferente, aunque compartiendo el mismo tiempo. Sin embargo obviamente estamos desde el observador que se ha dado cuenta de esta operación, y queremos saber el porqué de éste esfuerzo, que en últimos términos es como debiéramos saber infructuoso por que en últimos términos se trata de algo proveniente de la imaginacion.

Si imaginamos una sociedad abarrotada, de carácter imperialista (Negri), sin grandes industrias, dedicados cien por cien a los servicios, y/o a la satisfacción de necesidades inmateriales, la repartición de afectos, el arreglo de pequeños mundos subjetivos, entonces bien cabe la pregunta de a que responde de querer ver-ahí, lo que yo se que no-está-ahí. De querer probar a toda costa que tal materialización se ha producido, y que se den reportes de que se ha visto a pie grande allá, que se le ha tomado un vídeo, que tenemos sus pisadas y podemos calcular que tamaño tiene, cuanto pesa, de que parte de la cadena evolutiva proviene, etc.

No será mas bien que queremos ver algo que de no existir dejaría un vacío que no hemos podido llenar ni con el Imperio ni con nuestras construcciones religiosas. Algo que nos atañe profundamente como especie humana. Y según mi parecer esta referida a la dicotomía experienciada por nosotros entre Bestia y Humano, entre Instinto y Razón. El lugar en el cual estamos eternamente atrapados. La voluntad de volver al Instinto versus la voluntad de civilizar al humano animal. Pie Grande es la graficacion de ese deseo. Bueno por lo menos en parte, en lo que lo atañe a él como construccion imaginaria. Un ser dotado de una cuasi-razón, capaz de conservar y criar familias, pero de al mismo tiempo capaz de vivir en la Wildniss o en lo salvaje.

Dejo cómo ultima reflexión el hecho de asumir que hemos hecho contacto con extraterrestres, o de ser visitados por ellos, o de simplemente dar por hecho de que éstos existan. En ese caso no necesariamente estamos hablando de una construccion de nuestra imaginacion, es decir, aquellos que dibujamos son sí productos de nuestra imaginacion, pero estos como idea de especie, como idea de otredad, idea de lo alterno pueden estar-ahí. Lo curioso es preguntarnos por que desde antes nos esforzamos en ver-ahí, lo que aun no está-ahí.

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