viernes, 11 de marzo de 2011

Intermezzo: LA IDEA DE RECONCILIACION EN HEGEL

(Vamos a ir con algo de nietzsche contra Hegel ahora, ya anunciado mas atrás en el abstract, por lo cual se considera una lectura en tiempos de relajo, ya que el estudio de lo trágico en Nietzsche, si bien va a continuar, tendrá un Intermezzo. El texto está dividido en seis parágrafos y propone atacar la concepción hegeliana del espiritú absoluto, sobre lo cual mas adelante tendré una distinción que agregar, ya que dicha distinción no se encuentra en los parágrafos que siguen. Por último señalar que las citas incluídas en el texto están solo en el formato Word ya que aquí por x razón no aparecen. )


PERSPECTIVAS NIETZSCHEANAS


I.
Una idea clave en el pensamiento de G.W. F. Hegel es la idea de reconciliación. Nietzsche en cambio irá a prescindir de tal concepto, y argumentará, criticándolo, que ello forma parte de la moral de la compasión. Dilucidaremos en las páginas que siguen la disposición, veracidad y viabilidad de la crítica nietzscheana hacia el concepto de reconciliación tal como lo plantea Hegel. Uno de los objetivos secundarios será por lo tanto generar un contraste entre ambos pensadores, a partir del cual intentaremos abordar una teoría distinta de la reconciliación hegeliana.
Para tales efectos será menester comenzar con un breve repaso de la concepción de sujeto presente en ambos autores, para luego revisar la fenomenología del espíritu como reconstrucción histórica, y así plantear el problema del saber y la representación. Sólo a partir de éste punto podremos comenzar a preguntarnos por el concepto de reconciliación en Hegel. Veremos a), sus implicancias histórico-políticas, y b), la reconciliación referida al concepto de saber absoluto. En ese momento podremos plantear las condiciones de la moral de la compasión para ver la relación entre la reconciliación y tal moralidad. Al finalizar moveremos los términos de la discusión hacia la tragedia griega.
La noción de sujeto de Nietzsche, si bien es parecida en un principio a la de Hegel, o al menos así lo parece, llega a diferenciarse sustantivamente en cualquier análisis más profundo y exhaustivo. Ahora, resulta no menos importante, comprender algunos a priori, en una primera lectura no tan subterránea.
Bajo las comparaciones que se tienden a hacer entre los pensadores ilustrados, lo referido a Kant, tiende a estar en tela de juicio por la locación de la esencia fuera del sujeto , además de la justificación de la moral, lo ascético, y muchos otros temas en los cuales Kant pareciera ser incapaz de penetrar a fondo. Nunca logra superar realmente el pensamiento númico. En definitiva falló en ver lo que tanto Hegel como Nietzsche, sí lograron ver; a saber que la esencia del sujeto no está afuera del mismo sino que invariablemente, y de una o de otra forma, está adentro de éste. La idea de la esencia puede que en la actualidad sea un tema relativamente superado, aun así las implicancias filosóficas que tiene, son de consideración para la actualidad. Que la esencia esté dentro del sujeto, permite el paso definitivo del mismo hacia la autoconciencia, hacia el descubrir nuestra capacidad creadora, genuinamente humana; en cambio el creer que la esencia está fuera del mismo conlleva obviamente creencias religiosas teístas y creencias místicas, las cuales no son objeto del presente ensayo.
Además de lo señalado en el párrafo anterior, y concentrándonos ahora en los dos pensadores ilustrados que sí nos van a mantener ocupados, marcaremos algo que S. Houlgate expone en su libro “Hegel, Nietzsche and the criticism of metaphysics”, lo cual hace referencia a lo dinámico de la concepción de sujeto en Hegel cómo en Nietzsche. Escribe S. Houlgate: “Like that of Hegel, Nietzsche´s subject is dynamic; but, unlike that of Hegel, its dynamism is rooted in its instinctual life, rather than in its social and historical character.”
Así saltan a la vista dos elementos centrales en aquello que expone Houlgate. En primer lugar el hecho de que aquel sujeto que están concibiendo es en ambos casos dinámico, ya veremos las implicancias de ello. En segundo lugar hace la distinción aclaratoria que nos diferencia a Nietzsche de Hegel en lo concerniente a la raíz del sujeto dinámico. Podemos eventualmente agregar una tercera inferencia interesante; que está relacionada con aquello que se puede obtener al confrontar al sujeto pensado por Nietzsche y Hegel, con la raíz que se le asigna. De tal confrontación podemos sacar básicamente (entre otras) que lo dinámico con una raíz determinada (en este caso o histórica o instinctual) se encuentra en el propio sujeto. Existe por lo tanto una concordancia en relación con lo que expusimos unos párrafos atrás.
En relación con lo dinámico del sujeto, vale destacar un par de puntos. Nos preguntaremos ¿Por qué esta necesidad de dinamizar el sujeto? ¿Qué condición existe para que le encontremos esa explicación?
Lo que ambos pensadores están tratando de evitar, es asignarle al sujeto una característica que no sea adaptable a la condición dinámica de la naturaleza, de renovarse; en efecto a saber que todo vivo debe morir, a lo cual se le suele llamar `impermanencia´. Así, de alguna manera, ellos se aseguran, que aún hoy, y seguramente más adelante también, sus concepciones de sujeto puedan ser válidas en ese contexto de devenir un otro constantemente. El sujeto autoconsciente debe saber cambiar, ser dinámico, de acuerdo a las condiciones a las cuales está expuesto. Evidentemente una posición kantiana, respecto de este punto específico, difícilmente podrá sobrevivir al paso del tiempo y a la des-actualización del pensamiento religioso-dogmático. Porque no concibe un sujeto dinámico.
Quedan aun preguntas, tales cómo ¿Qué es una raíz histórico social? ¿Por qué Nietzsche concibe la raíz del sujeto dinámico como algo producto de lo instintivo? ¿Qué resultados arrojaría una comparación? Volveremos sobre estas preguntas por partes.

martes, 15 de febrero de 2011

Breves apuntes sobre la tragedia en Friedrich Nietzsche (Parte II)

Antes que nos adentremos con todo en lo que es el primer libro publicado por el autor en cuestión, debemos resaltar aspectos contextuales de importancia no menos. Es por esta razón que esta segunda parte irá orientada a aclarar razonamientos entre-cruzados, por el joven y el viejo Nietzsche, así cómo también consideraciones publicadas en el prólogo añadido varios años después de la publicación del nacimiento de la tragedia.
Dicho libro se iría a llamar "El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música", no obstante su título final, con el cual fue publicada era El nacimiento de la tragedia ó Gracia y el pesimismo". El título primario fue rechazado por estar excesivamente orientado a generar un preludio para la música wagneriana, no como música propiamente tal, sino mas bien cómo orientación hacia-. El título, finalmente rechazado, revela no obstante varios asuntos que serán de importancia vital en la obra tal cual fue terminada. Ya que el hecho de que no fuera óptimo como título, no quita el hecho de que aun así sea revelador sobre variados asuntos de contenido. Es así como tenemos entonces un título, el verdadero, referido al pesimismo Griego y el nacimiento de la tragedia, y otro, el que nunca fue, con un énfasis centrado en el nacimiento de la tragedia en un contexto menos general, y mas específico referido a la construcción de su argumento. Dicho argumento, que repasaremos en detalle mas adelante esta evidentemente centrado en el teatro y la música griega. En dicha música se reflejan las actitudes helénicas frente a lo divino, y grafícan por lo tanto la madurez, o no, del pueblo griego.
En primer lugar cabe mencionar algo mencionado en el prólogo de Sánchez Pascual, al mencionar el punto -mas allá- al cual Nietzsche alguna vez ha ido. Dicho punto es muy criticado por el propio Nietzsche tanto en el prólogo a "el nacimiento de la tragedia" cómo en las recapitulaciones de Ecce Homo. Nietzsche expresa aquí, en reiteradas ocasiones la idea, cuasi budista, de -el Uno- o -el Todo-. Resulta evidentemente que estás ideas y muchas otras vienen cargadas con lo que Nietzsche identificará de tras fuentes diferentes que lo ciegan (prólogo nietzscheano a ENDLT p. 29). En primer lugar encontramos la referencia a un dios desconocido, seguramente ligado a la idea de el Uno y el Todo. En segundo lugar dirá que se encontrará "bajo la capucha del docto", lo cual es evidentemente una referencia a Schopenhauer. En tercer lugar procederá a hablar de estar bajo "una pesadez y desabrimiento dialéctico del alemán", y en último lugar se referirá a los "malos modales wagnerianos". Se ha echado luz por lo tanto sobre un asunto con el cual Nietzsche será especialmente duro consigo mismo, y dichas acusaciones son obviamente para purgar estos factores de su obra y su pensar.
En una parte del prologo nietzscheano a su obra, resalta la relación del griego con el dolor. Y es en dicho contexto donde el autor destaca la relación de lo social con lo optimista o lo pesimista. Lo interesante es que para Nietzsche la época de optimismo de los griegos (podríamos decir con una preponderancia apolínea) coincidiría con una época de debilidad social, de declive social. Al contrario de dicha situación la época pesimista de los griegos coincide con un tiempo de fuerza social helénica. En una parte se menciona a Alejandro (Magno) y el daño producido por él al intentar socavar lo helénico, produciendo mezclas culturales; empero volveré sobre aquello en otro escrito.
Destaca por sobre otras cosas, además la referencia de Nietzsche al invento del concepto de lo dionisiaco así como él lo invita a entender. De todas maneras la invención dice relación con un intento por oponer un concepto o término especifico a la doctrina moral por excelencia, el Cristianismo. Dicha idea busca encarnar en una palabra la idea del anticristo cuyo desarrollo final acontecería solamente muchos años después (véase F. Nietzsche - El Anticristo). La intuición era correcta, pues iría a comprender a la moral como signo de decadencia, y mas tarde la convertiría en su objeto de estudio post-zarathustra.
Cabe finalmente destacar que Nietzsche solamente intuía, y años mas tarde lo iría a escribir de ese mismo modo, el hecho de haber descubierto en lo dionisiaco, el pensamiento trágico. La fórmula suprema de afirmación de la vida, contrario a todo instinto degenerativo y optimista.
(fin parte II)

viernes, 28 de enero de 2011

Breves apuntes sobre la tragedia en Friedrich Nietzsche (Parte I)



Bajo cualquier otra lectura algo trágico estaría sin duda referido a algo malo. No obstante estamos tratando con Nietzsche. Nietzsche va mas allá de las cosas en sí, como muchos de los modernos. Todos de alguna manera divisan la condición humana, e intuyen lo referido a pensar las cosas como un para sí. Antes de ver que es lo trágico, reflexionaré brevemente sobre un punto que me parece interesante tener en cuenta.


En muchas citas de pensadores escribiendo sobre Nietzsche, se ha presentado al pensamiento nietzscheano como un platonismo invertido. Situación curiosa y controvertida. Se han hecho referencias variadas en diversos prólogos a libros de Nietzsche en sus distintas traducciones e incluso en sus distintas ediciones que precisamente trabajan y mencionan el concepto aquí expuesto. Dicha idea puede entenderse en un primer momento como la inversión de la idea acerca de las cosas en su relación platoniana con el mundo ideal. La contraposición entre cuerpo y alma que en condiciones de inversión debieran, bajo la lectura propuesta, estar referidas a lo que constituiría una suerte de inmanentismo a la nietzscheana. Lo ideal de platón está para nietzsche únicamente en un plano moral, por lo que a medida que la moral se deconstruye va surgiendo lo que es mas real; es decir un sujeto imperfecto, sin completar, miserable y sin nobleza. Dicho sea de paso, que es este el primer paso requerido para darse cuenta de lo que mas tarde Nietzsche querrá explicar con la tragedia y su amor fati. Las capas de ideal que Platón le pone al ser humano, en pos de la verdad metafísica, Nietzsche se las quita en formas de moralidad judeo-cristiana compasiva occidental, y va apareciendo la verdad del hombre, que su capacidad de transvalorar; de generar una transvaloración de todos los valores.


Volviendo a lo trágico, lo primero que debemos tomar en cuenta es que el trabajo hecho por un joven Nietzsche contiene pensamientos los cuales el propio Nietzsche, previa a su etapa final y madura, irá a combatir fervientemente. Para dejarlo fácil, Nietzsche se cambia de bando y deja a Schopenhauer y la idea metafísica de la unión (reconciliación) atrás. El bando al cual se cambia es su propio bando. Un bando nuevo, sin desmerecer las influencias en su pensamiento que son notorias, y no por eso malas. A pesar de las falencias presentes en el nacimiento de la tragedia, el trabajo reconstructivo hecho por Nietzsche, y su firme intención de cambiar el prisma con el cual los contemporáneo miraban a los griegos, fueron realizados magistralmente. La critica de la época fue feroz, no obstante ella ha quedado atrás y lo que queda es la idea final del pensamiento trágico, aun cuando para entender dicho pensamiento debamos tener en cuenta la obra completa de Nietzsche.


La tragedia nace en el teatro. Y el teatro representa los mundos divinos, o mejor dicho estos últimos están presentes en el teatro griego. La deidad cambia en un momento de la historia griega por un cambio en los griegos. ¿Qué fue lo que hizo a los griegos cambiar su deidad por unas en donde su propia imperfección se viera reflejada? ¿Porque cambiar los titanes por Zeus? Considerando los roles que juegan Apolo y Dionisio, ¿que manera de apreciar dicho fenómeno cambia? ¿Que propone Nietzsche?


(Fin Parte I)

miércoles, 26 de enero de 2011

LA IDEA DE RECONCILIACION EN HEGEL

PERSPECTIVAS NIETZSCHEANAS

ABSTRACT
Nietzsche no acepta el concepto de reconciliación, con que Hegel busca, presuntamente, escapar a la contradicción; lo asocia finalmente a la moral de la compasión. El autor buscará establecer todos los lineamientos necesarios para generar un entendimiento del término mencionado, con el cual se deberán constituir los puntos que expliquen la relación entre el concepto mismo y aquello denominado moral de la compasión en Nietzsche. Para la cabal comprensión del término en cuestión, será menester presentar una comparación en cuanto a la concepción de sujeto tanto en Nietzsche como en Hegel. A continuación el autor procederá a generar una comprensión de la fenomenología del espíritu como reconstrucción histórica, a partir de la cual se podrán entender el término de espíritu absoluto en relación con el espíritu subjetivo por una parte y el espíritu objetivo por otra. La superación de la contradicción, pareciera no ser posible, con lo cual una ausencia de sentido sería inevitable. Nietzsche propone otra manera de comprender la contradicción, con la cual busca combatir la ausencia de sentido; se abren así las puertas del pensamiento trágico.
PALABRAS CLAVES: Hegel, espíritu, contradicción, reconciliación, Nietzsche, tragedia

lunes, 20 de diciembre de 2010

Aforismos retorcidos

Lo viejo y lo nuevo: Es curiosa la relación que existe entre lo viejo y lo nuevo; Nuestra interpretación de aquello, esta estereotipada bajo las concepciones cambiantes de lo viejo. Debemos distinguir entre dos concepciones distintas. En primer lugar aquella relacionada indefectiblemente con una variable temporal afirmada de la concepción sintáctica de lo contemporáneo. En otras palabras, asumiendo que existe algo así como una constante contemporaneidad, que sin embargo es constante no en cuanto que -siempre igual- sino mas bien en cuanto que -cambio constante-, es también la concepción de lo viejo y lo nuevo un concepto en cambio constante, variable según nuestra posición en la contemporaneidad. En segundo lugar encontraremos una concepción de lo viejo relacionada mas bien con un tipo de ideal. Una especie de idealización en el presente. Es decir encontraremos por un lado el tiempo, real, en su pasado, de lo viejo, y en segundo lugar lo viejo idealizado en la contemporaneidad. Curiosamente la relación entre estos conceptos, y su uso lingüístico-social son mucho mas complejas de lo que podríamos haber intuido en un primer momento. Así nos encontramos que mas allá de la primera variable, que es aquella relacionado con lo realmente viejo (es decir una bala, que efectivamente es de hace cincuenta años, de una campo de batalla de la segunda gran guerra), en el campo de la idealización contemporánea, es decir en la intervención de la contemporaneidad en la construcción ideal de la concepción de lo viejo, encontramos precisamente las construcciones mas extrañas e ilusionadoras de lo viejo.
Ocurre entonces que por ejemplo un dueño de un pub inglés, intentando hacer lucir viejo aquel lugar, es decir lograr evocar la viejedad en aquellos que lo frecuentan, hará intervenciones de acuerdo a un sentido en común que tenemos todos de lo viejo. Ahora, obviamente no es que lo viejo, lo sea en verdad en sí mismo, es únicamente una adecuación a la concepción, marcada por este sentido común. Siguiendo la misma línea encontraremos que esto viejo, en la época de la cual fue evocada, no estaba marcado bajo ninguna manera como algo que lucía viejo. Mas bien lucía nuevo.
De la misma forma encontramos que existen por ejemplo, marcas de cerveza, tales como a Paulaner, desde hace mas de quinientos años, que buscando explotar ésta condición de ventaja que tienen por sobre las demás cervezas, hacen lucir antiguo, lo que bajo ciertas concepciones en verdad tiene derecho o fundamento para lucir antiguo, lo hace también a través de su novedad. Una novedad antigua. Esto empieza a sonar paradójico; pero superando estas paradoja cortas y sin importancia fundamental para nuestro análisis llegaremos a conclusiones satisfactorias. Obviamente lo nuevo y lo viejo son construcciones de la contemporaneidad, y en su condición de tal no pueden evitar la idealización. Lo cual no nos debe hacer olvidar que existe efectivamente un continuum, el cual indefectiblemente hará lucir viejo lo nuevo, para que después podamos poner lo viejo como novedad, en un pub inglés por ejemplo.

lunes, 13 de diciembre de 2010

A una Transeúnte - Charles Baudelaire


La calle, aturdida, aullaba a mi alrededor.
Alta, delgada, de luto ,con dolor majestuoso,
Pasó una mujer a mi lado, con mano fastuosa
Alzaba y mecía lo mismo festón que dobladillo;

Ágil y noble pasó, con piernas de estatua.
Mi alma no cesaba de beber de sus pupilas,
Cielo lívido con gérmenes tormentosos,
La dulzura que fascina y el placer que mata.

Un relámpago... ¡Y ya la noche! — Belleza fugitiva,
Mirada que me hizo renacer,
¿Es que no te veré más sino en la eternidad?

Desde ya, ¡lejos de aquí! ¡Demasiado tarde! ¡Quizás nunca!
Ignoro de donde vienes, y no sabes a donde voy,
¡Oh, tú!, a quien hubiese amado, ¡oh, tú que lo supiste!

(Elocuencia y coherencia de índole cuasi surrealista. Identificacion

del hombre con su nuevo entorno. Lo propio de la ciudad, ahora

objeto de poesías. Una vez mas la poesía se reinventó y demostró

lo bien que suele captar lo inobjetivable, lo no-aprehensible)

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Elocuencia? ó conclusiones respecto a ideas poético-filosóficas profundas.

Partamos por el estar sentados esperando, - pero a nada. Esperando nada (que no es lo mismo que esperar la Nada).
Se me paso por la mente, que a quién antes se solía esperar era a un fin, un Dios, una ilusión, un -algo- mas allá. En ese caso no sería rara la expresión usada por Nietzsche, ya que dados los focos principales de su obra, podríamos hablar de un estado de disfrute. Un estado de goce y felicidad. Esperar nada, es bajo estos preceptos, similar a esperarlo todo, aceptarlo todo, festejarlo todo. La referencia es entonces bajo la lupa de una segunda o tercera lectura a todas luces a Aurora. Cabe recordar la conexión indirecta (o directa si se quiere) que esto tiene con la idea del ocaso; no es acaso en el momento justo en que Zarathustra pregona su amor al hombre y al superhombre que éste ya desea su ocaso. Un desear el ocaso como virtud moral inmoral.
En segundo lugar nombra mas allá del bien y del mal, que es precisamente una obra suya que hace referencia, al igual que todo su pensamiento filosófico-moral, a la renegación de los conceptos buenos y malos, en tanto que buenos y malos en sí mismos; idea que es similar acerca de su comprensión de lo justo en sí. Se refiere entonces tal como lo sospeché al estado en el cual está el sujeto, virtuoso, inmoral, -super.
Luego nos habla derechamente del goce, el cual obtiene tanto de la luz, o lo luminoso, cómo de las sombras, o lo oscuro, volviendo a situarnos de alguna manera en el amor al ocaso y a la luz, en oposición al amor anti-vida del cristianismo por la luz; enjuiciando por lo tanto a la sombra como malvada, mala en sí. En seguida comunica la idea del lago, lo cual puede parecernos trivial, sin embargo una breve referencia a su biografía puede bastaros para dilucidar aquello, y situarlo como algo a raíz de lo cual ejemplifica metafóricamente el goce. Se refiere también a mediodía, y posteriormente a tiempo sin meta. De lo cual se debe inferir la ausencia de razón o motivo. Un mundo desilusionado del motor o la razón última. Pero es el superhombre, o aquel que experimenta la idea acerca de él, que no se forma juicios de valor y que por lo tanto es capaz de apreciar lo dionisiaco en la vida misma.
En ultima instancia, la poética de Nietzsche presente en el extracto aquí tratado, se manifiesta con toda su grandeza dejando elocuencia en su estado mas puro. Zarathustra ging an mir vorbei. El profeta paso por mi lado. Lo he comprendido.
Ahora deberé desear mi propio ocaso.
Para devenir un otro.
Que al final puede que retorne infinitamente.

martes, 30 de noviembre de 2010

Acerca de pensamientos avanzados de índole poético-filosofica

Extracto de "Friedrich Nietzsche" de R. R.Wuthenow:

"b. Dionysos

Sils-Maria.

Hier sass ich, wartend, wartend,- doch auf Nichts,
Jenseits von Gut und Böse, bald des Lichts
Geniessend, bald des Schattens, ganz nur Spiel,
Ganz See, ganz Mittag, ganz Zeit ohne Ziel.
Da, plötztlich, Freundin! wurde Eins zu Zwei -
Und Zarathustra gieng an mir vorbei ..."

//Aquí estuve sentado, esperando, esperando,- pero a nada,
Más allá del bien y del mal, Pronto la luz
disfrutando, pronto de la sombra, solamente juego,
solo lago, solo mediodía, solo tiempo sin meta.
¡Allí, repentinamente, Amiga! uno se hizo dos
Y Zarathustra pasó por mi costado ..."// (Traduccion propia)

Palabras claves: Nada, bien y mal, luz y sombra, disfrutando, juego,
tiempo sin meta, uno-dos.

Próximamente: La interpretación de ello.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Lo minimo sobre Hegel

Hegel aun esta distante de mí, pero aun así traslucen aspectos de su filosofía que me podrían permitir acortar el espacio incomprendido. En primer lugar, podremos decir que Hegel es víctima de la historia futura la cual engendra de una u otra manera. Ya que, por ejemplo, al mencionar por ahí los estudiosos, que hablan sobre el hecho de que en el siglo veinte se le re-descubre, sería pobre el favor ahí a Hegel, ya que su pretensión es claramente mucho mayor.
Es el ultimo en confrontar a la filosofía de la manera en la que lo hacen los clásicos, ha abierto, por un lado, si se quiere una dimensión conservadora y otra liberal (sin contar aquella influencia sobre el marxismo), pero por otro ha colisionado frontalmente con ciertos preceptos que el presente autor ciertamente intuía, pero no podía prever aquello que abarcaban. Ciertamente las dimensiones objetivas y subjetivas de la razón. Podría haber intuido metafisicamente a través de un espíritu irreal del futuro, que el fin de la filosofia como el la conocía iría ciertamente a afectar la proposición de su sistema filosófico.
Quizás incluso afecte de alguna manera, o genere envidia en los hegelistas mas acérrimos, la facilidad con la cual surge un Friedrich Nietzsche que sin si quiera dignarse a confrontar al presente autor en su propio "idioma", lo ridiculiza a través de la poesía y la escritura filosófica-literaria. Hegel tiene el honor, que no tiene Nietzsche de ser el ultimo de los grandes pensadores metafisicos. Sin embargo a nadie le cabe duda que aun es metafísico, con buenos intentos a través de los cuales librarse, que aun asi no tienen éxito. Resulta entonces casi irónico, que el gran Heidegger haya reconocido a Nietzsche como el ultimo metafisico; aquel encargado de escapar a ella, el encargado de apagar la luz.
Nos queda entonces solamente lo inactual de Hegel si queremos observer y pensar aquello que el pensó de manera sistémica. No hay salida para el, comprendiendo que aquello que se iría a devenir sería un desencantamiento del mundo y del mundo como verdad objetivable por lo que lo fundamental de Hegel acaba con las puertas posteriores a aquellas puertas que el abre.
Lo valioso entonces, de este pensador, entre muchas otras cosas, claro está, es de alguna manera el entrenamiento que significa leerlo, comprenderlo y pensarlo. Pero ya hay algunas cosas que están quedando mas lejanas, irrecuperables, un mundo que no se dio. Que se dio de otra forma. Un espíritu que se ve obligado a retirarse de la objetividad del mundo para pasar a una realidad ideal en el pensamiento de los seres eternamente incompletos.
Salud.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Las Tres acepciones del Eterno Retorno de lo mismo de Nietzsche


1. La Primera es quizás la mas cuestionada, la más metafísica, la mas extraña al pensamiento de Nietzsche, casi incompatible. Sin embargo de la misma forma es también a la que pareciera que se está refiriendo, aun cuando escribió poco sobre el asunto. Por ejemplo en los textos expuestos por el contemporáneo de Nietzsche (y además autorizado por el propio Nietzsche para exponer y enseñar sus ideas), Georg Brandes, expone el eterno retorno, como esa concepción del tiempo, en las cuales nuestras vidas aparecen en un encadenamiento causal, del cual uno no se podrá apartar ni un ápice nunca. Todo se repitiría una y otra vez de nuevo, de la misma forma como se ha desarrollado dándose (mejor deviniéndose). Es curioso que haya tan poca información sobre este tema, pero pareciera que lo que tanto Nietzsche, cómo Nietzsche a través de Brandes, intentaron efectivamente decir, es precisamente la acepción de Eterno Retorno, como aquí la he expuesto.

2. En segundo lugar encontramos una acepción muy parecida a la anterior, que sin embargo, inteligentemente descarta lo más metafisico de la primera. Esto vendría a ser lo referido a la repetición de lo mismo, los mismos seres, en el mismo encadenamiento causal. Es decir expondría entonces positivamente la idea de un eterno retorno de lo otro. Por lo tanto lo que siempre vuelve a mí en cuanto a otro y aun a pesar de mí. En este acepción de Eterno Retorno, quiero agregar a modo de comprension del lector la idea de los arquetipos. Por que obviamente dado que lo que retorna siempre es un otro, surge la pregunta que es lo mismo que vuelve con el otro. La respuesta es el arquetipo, una forma arque, histórica para nuestra manera de comprender el tiempo en relación a aquello que sucede; es por lo tanto una especie de patrón que no es que se vaya necesariamente repitiendo, pero sí que constituyen formas básicas, arques, que se repiten en el eterno retorno de lo otro, que vendrían a ser lo mismo dentro de lo siempre otro.

3. En tercer lugar encontramos una lectura que se deshace de toda metafísica ligada a las interpretaciones anteriores (recordemos que las anteriores son mas apegadas a lo que Nietzsche mismo escribió), y que hace referencia a idea moral. Una idea de Eterno Retorno de lo mismo, como concebir la unicidad del presente, del sujeto en el presente. Dice entonces de lo de no arrepentirse nunca de nada que nos suceda. Que precisamente ese es el punto máximo al cual puede aspirar nuestra concepción de moral en la realidad. Por lo tanto deberíamos en realidad concebir la idea moral del eterno retorno de lo mismo como una guía poderosa en nuestro vivir en el mundo. Y se limitaría precisamente solo a eso. No está entonces tratando de concebir el tiempo ni nada, solamente una idea moral poderosa. Quizás la mas poderosa de todas.